Enseñar “empatía” para lograr cambiar el mundo

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Si lo más importante que podemos dejar a nuestros hijos es su educación, deberíamos preguntarnos ¿qué es lo que les estamos enseñando? y ¿de qué sirve esa educación sino es para lograr que sean mejores seres humanos? El mundo no necesita eruditos sino agentes de cambio.

En la revista Forbes salió un artículo escrito por una mujer embarazada que notaba como en el metro no le miraban a los ojos para evitar cederle la silla y hacía una profunda reflexión acerca del hecho de que lo que se enseña en el colegio pierde todo valor sino se aprende también compasión por los demás. De hecho, termina afirmando que si le tocara escoger desde lo más básico a lo más complejo, prefería que sus hijas aprendieran “empatía”.

Esto nos llevó a indagar su significado e importancia en el ámbito familiar y escolar.

¿Qué entender por empatía?

Según el enfoque con el que se mire, el concepto de empatía puede tener varias interpretaciones:

Desde la mirada del psicoanálisis, es la capacidad que permite reaccionar, relacionarse y entender a los demás y se desarrolla continuamente. Es tratar de comprender la realidad subjetiva del otro, en otras palabras, ponerse en sus zapatos.

Es común confundir la simpatía con la empatía, sin embargo, en la primera podemos sentir lo mismo que otras personas pero no necesariamente las comprendemos. La empatía, por otra parte, nos permite saber cómo se sienten los demás y cómo las acciones que realizamos les afectan, lo que propicia comportamientos más conscientes y honestos.

Empatía a nivel personal

Al despertar la empatía se logra que los individuos se comuniquen y actúen considerando a los demás. Las personas empáticas están mejor adaptadas emocionalmente, tienen un mejor manejo de sus emociones, son más sensibles y sociables y desarrollan la habilidad de conciliar.

Empatía a nivel Profesional
La empatía se considera una de las habilidades de la inteligencia emocional que, a nivel profesional, es una de las cualidades del líder. Sirve para considerar a los subalternos y motivarles para trabajar mejor.

Empatía en la sociedad

Definitivamente las personas empáticas son las que están en la capacidad de llegar a proponer y realizar acciones orientadas al bien común. Siendo líderes e innovadores por excelencia, son los que cuentan con las herramientas para guiar y forjar proyectos.

Entrevistamos a la Dra. María Elena López, Psicóloga de la Universidad Javeriana, quien ha enfocado su ejercicio profesional hacia la psicoterapia familiar y actualmente desarrolla el Proyecto Inteligencia Familiar y esto fue lo que nos dijo acerca de la empatía en el hogar y el colegio:

¿Cómo se puede enseñar la empatía en el hogar?

-Promover que los niños centren su atención en el otro y no sólo en sí mismos.
-Estimular el sentimiento de compasión, comprensión y la sensibilidad para anticiparse a las necesidades de los demás.
-Leer cuentos, contar historias, ver películas que promuevan la empatía. Incluso hay juegos de computador que se llaman “Deep James” que gana quien es más empático.

-Desarrollar la capacidad para comprender la opinión de los demás y entender y perdonar sus errores.
-Mostrarles a los hijos con el ejemplo, la habilidad para disfrutar el éxito de los otros.

¿Cómo incentivarla en el colegio?

-Estimular a los alumnos para percibir y entender las necesidades, sentimientos y preocupaciones de sus compañeros. Por ejemplo, saber cuándo acercarse a un amigo que está triste o necesita ayuda.

-Mostrar que cuando un alumno es capaz de ponerse en el lugar del otro podrá ser capaz de ayudarle, aportarle algo bueno y no sentirá la necesidad de agredirlo ni física ni psicológicamente y será capaz de abstenerse de hacerle daño o causarle algún sufrimiento.

-Diseñar estrategias, charlas, conversatorios, campañas, concursos para mostrar los beneficios de actuar con empatía, tener más amigos, mejores relaciones y lograr metas y objetivos en colaboración con otros.

La empatía significa un bienestar real para ellos y para los demás. En el futuro, esos niños y jóvenes serán hombres y mujeres con actitudes positivas que les permitirá ser más exitosos.”

En la actualidad existen muchos programas que se adelantan en colegios y que de una u otra manera trabajan en la formación de habilidades, destrezas y valores relacionados con ponerse en la situación del otro, ser conscientes de nuestra responsabilidad social y generar acciones que impacten nuestro entorno.

Hablamos con la psicóloga Adriana Serje, a quien le preguntamos cómo se puede enseñar la empatía desde la casa y/o el colegio y esto fue lo que nos contestó:

“Creo que en casa empieza todo fundamento emocional. Desde que un niño nace tiene como primeros y principales referentes a sus padres. Se enseña desde el modelo, desde la responsabilidad que tenemos los padres de entender que aunque somos seres humanos nuestra intervención diaria y oportuna en la vida de los hijos desarrolla y genera habilidades para la vida que fortalecen su autoestima y su integración con otros y al mundo. Cada acto de tolerancia, de paciencia, de diálogo, enseña a los niños formas empáticas de relación que ellos más adelante replicarán.

El colegio hace parte de un proceso a lo largo de toda la vida escolar, que debe darse a través de programas y proyectos transversales que involucren a toda la comunidad educativa. Los roles de los adultos, deben promover el desarrollo de valores dentro y fuera de las aulas de clase. Modelos de comunicación asertivos y formativos. En el Gimnasio Fontana, por ejemplo, existen diversos proyectos como ‘What if’, valores, aulas en paz, zona de acuerdos y paz, cuyo propósito es formar individuos con capacidad empática, que acuden al diálogo y desarrollan habilidades encaminadas hacia la tolerancia y resolución de conflictos de forma mediada, ciudadanos que entienden la diversidad, respetan y viven dentro de la diferencia, buscando entender al otro, aprendiendo a cuidar de sí mismos, del otro y de su entorno”.

Descubrimos que la mujer del metro en el artículo de Forbes es Ana Sáenz de Miera, quien hacía referencia a la empatía como la característica de la cual carecían sus compañeros de viaje. El concepto está detrás de toda una teoría a nivel mundial y una organización para la cual Ana, es directora en España: Ashoka, cuyo slogan es: “Todos podemos cambiar el mundo”.

Buscamos la organización en Colombia y entrevistamos a su director José Octavio Carrillo quien nos contó que Ashoka promueve el emprendimiento social para que las personas sean agentes de cambio y así lograr un impacto positivo en el mundo.

Es una red mundial presente en 85 países que cuenta con 3000 emprendedores sociales que son aquellas personas que han hecho transformaciones sistémicas de problemáticas sociales. Dos de sus miembros han recibido el nobel de paz: El profesor Mohamed Yunus y el activista indio Kailash Satyarthi quien fuera co-ganador en 2014 junto con Malala Yousafzai.

El programa que realizan para enseñar la empatía en los colegios se llama Escuelas Transformadoras.

Que puedan ceder una silla en el metro…

No sabemos si siguiendo la línea de la empatía salga algún nuevo premio nobel de paz en el país, pero al igual que Ana, también concluimos, que en vez de que nuestros niños aprendan “chino”, es preferible que aprendan empatía y que les enseñemos a ser mejores seres humanos.

Escuelas transformadoras

La empatía aplica durante todas las etapas de la vida: En la adultez puede traducirse en ser emprendedor, en la juventud innovador, pero definitivamente se puede aprender y por eso para los colegios surge el programa Escuelas Transformadoras cuyo pilar son las cuatro habilidades que tienen en común los agentes de cambio:

-Empatía: Comprender lo que le sucede a los que nos rodean y actuar a partir de este entendimiento.

-Trabajo en equipo: Articular las mejores habilidades y conocimientos de las personas y canalizarlas para lograr un beneficio común.

-Nuevo Liderazgo: Fuerza que contagia a otros a creer en sí mismos y motiva a actuar para buscar soluciones.

-Capacidad emprendedora: Toma de conciencia del espíritu emprendedor que cada uno de nosotros tenemos para resolver los problemas de la sociedad.

En Colombia se está comenzando a conformar la red de colegios que ya manejan prácticas relacionadas con la empatía con el objeto de compartir y divulgar lo que hacen.

Se aprende de buenos seres humanos

En general, los colegios que desarrollan algún tipo de programa innovador en cuanto a formación de valores o habilidades humanas, tienen en común ser dirigidos por personas que son, ellas mismas, agentes de cambio y que cuentan con un equipo directivo, administrativo, docente y padres de familia que tienen conciencia social, inteligencia emocional, ética sólida, espíritu emprendedor y confianza en su propia capacidad de liderazgo.

Enseñar con el ejemplo es la manera de lograr que los niños entiendan que la compasión, empatía y solidaridad, son en definitiva la única forma en la que nos debemos relacionar con las otras personas.

Todas las actividades de orden social que se realizan en el colegio, resonarán por siempre en la mente de los niños y por eso los programas externos entran a reforzar las líneas pedagógicas de cada institución.

Desde el hogar hay mucho trabajo por hacer al respecto, pues no hay nada que el niño no registre y aprenda en cuanto a la manera en que sus padres tratan a las personas, de hecho, repiten no solo las palabras que escuchan, sino también el tono de voz, la actitud y más importante aún, los sentimientos que les trasmiten sus padres.

El niño recrea en el colegio la manera de relacionarse en casa, y por eso, la responsabilidad en la formación de los agentes de cambio, recae sobre la familia.

Por: Medina, Bonnie, Enseñar empatía para lograr cambiar el mundo

Revista Edu.co

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